En el año 1953 se promulgó un decreto por el que se creaban en todo el territorio español las “Juntas de extinción de animales”. En estas juntas se dedicaban a exterminar todo animal que no era considerado cinegético, pudiendo llegar a aniquilar cerca de 4 millones de animales, entre ellos, águilas imperiales, linces, quebrantahuesos y como no, lobos. Afortunadamente, en los años 60 aparece una figura que marco un antes y un después en la percepción del ciudadano respecto a la fauna ibérica, Félix Rodríguez de la Fuente, con su gran trabajo, consigue hacer ver a los dirigentes del momento que ese exterminio, indiscriminado y sin sentido, de la fauna ibérica debía acabar. Especialmente con el lobo, que en aquel momento era impensable que fuese una especie protegida, debido al daño que generaba en aquellos años a la cabaña ganadera, consiguió que dejara de ser alimaña y que al menos, el mismo tuviera los mismos derechos que una simple perdiz o un conejo, y ello lo consiguió al convertir al lobo en una especie cinegética. Así esta especie tendría un periodo de veda en el cual no se le mataría y también habría un control cinegético en el momento de su caza, como cualquier otra especie, limitando el número de ejemplares muertos. Aunque resulta una paradoja, al ser especie cinegética se salvó de ser exterminado, su población fue aumentando hasta nuestros días. Este fue un primer paso, pero no debemos quedarnos ahí, es el momento de avanzar más.

Todo el mundo conocemos la figura de Félix Rodríguez de la fuente, un licenciado en medicina por la universidad de Valladolid, naturalista y gran divulgador ambientalista. A través de sus programas de televisión y radio, contribuyo a crear en la sociedad española una conciencia en defensa ambiental y conservacionista. Logró una serie fantástica de imágenes y con sus cámaras mostró escenas de la vida de los lobos que hizo que miles de españoles cambiaran su percepción de este polémico animal. Y esta es la idea, ver al lobo, viéndolo lo conocemos, conociéndolo lo respetamos y amamos.

En Europa la Directiva 92/43/CEE (Directiva Hábitats), considera al lobo Especie de Interés Comunitario. La Directiva Hábitats distingue el nivel de protección dentro de la Península Ibérica en base al río Duero, donde los lobos al sur de este río se consideran “especies animales y vegetales de interés comunitario para cuya conservación es necesario designar zonas especiales de conservación”, y “especies animales y vegetales de interés comunitario que requieren una protección estricta” y los lobos al norte del Duero se consideran “especies animales y vegetales de interés comunitario, cuya recogida en la naturaleza y explotación pueden ser objeto de medidas de gestión”. La Ley 42/2007 del Patrimonio Natural y la Biodiversidad incorpora a la legislación española la Directiva 92/43/CEE, y adicionalmente, la ley 42/2007 crea el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial. A pesar de todo esto, cada Comunidad Autónoma tiene establecidos diferentes estatus de protección para el lobo ibérico.

La Sierra de la Culebra, se encuentra situada al norte del Duero, una zona donde la caza del lobo está permitida. La Culebra es una Reserva Regional de Caza y en ella se caza al lobo, Por otro lado, Zamora en general y la Sierra de la Culebra en particular ofrecen una serie de recursos naturales y faunísticos, entre ellos el lobo, de una belleza incomparable y todos los que aquí vivimos debemos ser conscientes del privilegio que supone que nuestro día a día se desarrolle en un entorno tan sublime. Por lo cual, nos sentimos en la obligación de mostrar a través del turismo, a aquellas personas interesadas en los espacios naturales, el gran valor de nuestro patrimonio.

El turismo puede contribuir al desarrollo de las comunidades locales y el de observación de la fauna nos da la ocasión de ver a los animales salvajes en su medio natural y creemos que a través del conocimiento de las especies observadas podemos contribuir a su conservación. El Dr. Félix Rodríguez de la Fuente en la filmación de sus imágenes, en ocasiones utilizó animales criados en cautividad, los cuales, en ningún caso sufrían daño alguno, pero no hubiera sido posible conseguir algunas imágenes en la naturaleza de otra forma, la observación de esas filmaciones, esa cercanía, es lo que provocó el interés de la gente, y la concienciación para su defensa. Es importante que la gente vea a los animales tal cual se comportan en la naturaleza para que lleguen a la conclusión que no son ningunas alimañas dignas de ser aniquiladas, ni dignas de ser odiadas.

En esto mismo basamos en turismo de observación de fauna salvaje. La actividad de observación de lobos se realiza de manera respetuosa y en ningún caso el animal sufre ningún perjuicio. La observación de la fauna salvaje en su hábitat no supone riesgo alguno para la especie, recordemos que el lobo por ejemplo aquí en la provincia de Zamora vive al lado de nuestros pueblos, está acostumbrado a la cercanía de la población y por ello en nada es perjudicial que unos cuantos apasionados del animal planten sus telescopios o cámaras de fotos, eso sí, en sitios autorizados para evitar traspasar una frontera que evidentemente existe y que estaría definida por aquellos comportamientos que podrían perjudicar el hábitat del animal e incluso al animal mismo. Las observaciones se realizan siempre a distancia suficiente para no molestarles y en ningún caso empleamos cebaderos para atraer a estos animales.

AHERCA apuesta por el turismo de observación de lobo ibérico, como canal a través del cual, hemos encontrado una línea de acción con la que no sólo contribuimos al desarrollo de las comunidades en las que tiene lugar, sino que estamos seguros que estamos poniendo nuestro granito de arena en la conservación de esta especie que tanta polémica genera. Intentamos por tanto que el lobo se vea, que se vea en libertad, pensamos que de esta manera el animal pueda ser conocido y por lo tanto amado.

El equipo Aherca lo forma gente dedicada durante toda su carrera profesional a la naturaleza y al mundo del turismo.

Un abogado experto en derecho medioambiental, piloto de aviación, patrón de yate, licencia de buceo, guía ecuestre y cooperante en actividades de delfinoterapia y equinoterapia, con titulación como monitor de turismo activo en descenso de cañones, ferratas, espeleología, tirolina, escalada, y multiaventura titulación en RCP (primeros auxilios). Naturalista conocedor en profundidad del lobo debido a su amor desde niño por este emblemático animal.

Una diplomada en turismo, que ha desarrollado su carrera como guía acompañante de grupos por todo el mundo, USA, Rusia, China, Europa, Centro América, Caribe, etc.. y como agente de viajes en agencias como Carlson Wagonlit Travel y Viajes Ecuador. Monitora de turismo activo en senderismo y trekking y titulación en RCP (primeros auxilios).Actualmente también participa en acciones de Voluntariado Medioambiental intentando compensar nuestra huella de carbono.

Todos nuestros guías tienen las titulaciones necesarias para realizar nuestras actividades, así como las que exige la ley.

De cualquier modo, para nosotros este negocio constituye una experiencia enriquecedora, gracias a lo que nos aporta el conocimiento del  lobo y la posibilidad de mostrarlo y transmitir nuestra pasión por él a nuestros clientes. Somos unos apasionados de la Sierra de la Culebra y vivimos su magia con tanta intensidad que estamos ansiosos por compartirla todo aquel que quiera vivir esta experiencia.

¿Quieres vivir una experiencia única?. Ven con nosotros a la Sierra de la Culebra y haz realidad tu sueño de ver al lobo ibérico en total libertad. Nosotros te ayudamos.

Solicita toda la información que precises a través de nuestro formulario de contacto o llamándonos al 646 932 437. Estaremos encantados de atenderte.

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