En España hay diversos espacios naturales en los que avistar fauna salvaje y La Sierra de la Culebra constituye uno de los principales. Siendo a día de hoy el avistamiento del lobo ibérico uno de sus grandes atractivos y un creciente motor para la economía de la zona.

Para situarnos, la Sierra de la Culebra se encuentra en el Oeste de Zamora, y comprende parte de las comarcas de Sanabria, Carballeda, Aliste y Tábara, abarcando un territorio de 67.340 Has. que se extiende longitudinalmente y en el que sólo sobrepasa los mil metros de altura la sierra de Peña Mira con 1.241 metros.

La interpretación más extendida sobre su nombre, se debe a que vistos sus 65km de largo desde el cielo, se asemeja a una culebra.

Los ríos y arroyos incontaminados que la atraviesan pertenecen a la cuenca del Duero, siendo el más importante el Tera, en el que se han construido diversos embalses como el de Cernadilla, Valparaíso y Nuestra Señora del Agavanzal. Ríos como el el Valdalla, el Manzanas, el arroyo Cabrón o el Moratones, a lo largo de los cuales destaca la presencia de alisedas, sauces, fresnedas y choperas, donde se cobijan un número importante de peces, anfibios, reptiles o aves. En resumen, un verdadero paraíso natural y un deleite para los sentidos.

Aunque la especie que domina la sierra es el pino silvestre, acompañado de pino rodeno, pino negral y puntualmente algún ciprés de Arizona, son estos el resultado de la repoblación forestal iniciada en la mitad de los años cincuenta del siglo XX. Otras especies conviven con el pinar, como el rebollo o roble melojo y el encinar aunque muy degradado, que sin embargo presenta un extraordinario valor. Mención especial requieren los alcornocales, por su alto valor ecológico, en menor medida los madroñales y por último los castañares. El castaño desempeña un papel importante en la economía de la sierra, siendo durante el otoño cuando se recolecta su fruto. E igualmente las setas, comestibles y de alto valor culinario (níscalo, negrillas, carboneras, boletus, oronja, chantarela, seta de pie azul y seta de cardo), siendo su recolección regulada por los Ayuntamientos locales.

La Sierra de la Culebra constituye un paraíso faunístico, y el lobo ibérico (Canis lupus signatus) se ha convertido en el emblema de la Sierra, encontrándose la mayor y más estable población de toda la Península Ibérica. Presencia muy importante tienen los cérvidos, corzos e imponentes ejemplares de ciervo que cada año, a mediados de septiembre, nos hacen vibrar con la berrea. Otros mamíferos como el jabalí, gato montés, ginetas, garduñas y tejones comparten espacios.

Este paraíso lo habitan aves como el roquero solitario, roquero rojo, aguilucho cenizo, el alimoche, águila real y culebrera, halcón peregrino, búho real, o el búho chico, el herrerillo común y el carbonero. Murciélagos de varias especies, reptiles, anfibios y la nutria cuya presencia en un río es el mejor indicio que tenemos sobre el buen estado de un cauce fluvial.

La Sierra de la Culebra es un Espacio Natural Protegido. Desde 1973 es una Reserva Nacional de Caza, y desde 1992 está incluido en el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales.

Ven a la Sierra de la Culebra y descubre con nosotros este paraíso natural.

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